Estas semanas hemos escuchado como el Gobierno pretende reformar el Sistema Educativo. Las primeras medidas antes de presentarnos una ley educativa nueva, un nuevo reordenamiento del sistema educativo en España, han sido aumentar el ratio de alumnos, suprimir costes de personal, reducir servicios,… En definitiva destruir un Sistema Educativo que además ya era malo por sí.
Con todo esto tenemos un sector de la educación que se está frotando las manos. Los colegios concertados y privados van a ver como aumenta su capacidad para admitir alumnos sin tener que invertir ni en personal ni en infraestructuras. Van a recibir más dinero público teniendo los mismos gastos. Si a eso le sumamos que están mejor valorados que los centros públicos, no es de necios pensar que se va a producir una migración de alumnos de centros públicos a privados. De esa forma el gobierno cumple disminuyendo el número de alumnos en sus centros y pudiendo, por tanto, disminuir el gasto tanto en personal como en mantenimiento e infraestructuras.
La educación pública no es competencia para las escuelas privadas cuyo personal está mucho más implicado en el proceso y ofrecen mucho más sin que esto tenga por que repercutir en el coste de la educación para las familias. Si, es verdad que los profesores y maestros de la privada trabajan muchas más horas que los de la pública, que los centros privados tienen horarios más amplios y programan más actividades con sus alumnos. Pero también es verdad que la mayoría de estos profesores son cooperativistas y les interesa que su centro tenga prestigio para seguir asegurando las matriculacione el proximo curso. Además, los profesores contratados en estos centros suelen trabajar presionados al no ser fijos dedicándo mucho más tiempo a la labor educativa por otras razones muy diferentes a lo vocacional.
Y resulta que esto funciona. Los centros privados y concertados funcionan mejor y gozan de una mejor valoración popular frente a los públicos.
Sobre el modelo educativo podríamos hablar dias y semanas y no llegar a ningún sitio. Voy a dar unos datos que nos pueden hacer pensar en la dirección que se está tomando y las consecuencias que pueden tener a corto y a largo plazo.
El Coste de la Educación
La educación es una inversión a medio y largo plazo que no da sus frutos hasta que los educandos ponen en práctica los saberes acumulados durante todo el periodo formativo. Históricamente en España la educación ha tenido una fuerte función de adoctrinamiento, ya sea por el Estado, la iglesia o el Régimen de tiempos pasados. Este uso la ha apartado de su verdadera función. Ha estado al servicio de Partidos, Instituciones e ideales y nunca al servicio del pueblo.
Desde 1857 hasta la segunda mitad del siglo XX la educación en España estaba regulada por la Ley Moyano. Después de este despropósito nos encontramos con una serie de leyes y reformas innumerables en menos de 30 años: LGE, LODE, LOPEG, LOGSE, LOCE, LOE,… y las que seguiran en los próximos meses.
Los costes de la educación en España son muy superiores a los del resto de paises de Europa, pero no por la cantidad de recursos dedicados a ella. La mala gestión y la pésima planificación del sistema educativo español hace que sea costoso sin tener que valorar el dinero invertido en ella. _No consigue sus fines de tener una sociedad preparada, cuyas empresas trabajen en plena competitividad y cuyos productos, ideas, avances sean referentes mundiales.
La educación en España es cara, pero no por que los profesores cobren mucho y trabajen poco, o por que los alumnos estudien menos y tengan muchas becas. Es cara por que no está diseñada para ser rentable, sino para ser una herramienta de transmisión ideológica y eso en el siglo XXI sólo le funciona a Corea del Norte y a China. ¿Queremos ser como ellos?
Nuestras titulaciones
Cuando estudiamos nos enfrentamos a dos retos muy importantes:
1. Ser capaces de aprender y poner en práctica lo aprendido, despojándo la información transmitida por el sistema educativo de todo aquello ajeno a este y que no hace más que frenar el desarrollo integral de cada persona.
2. Ser capaz de elegir una rama o titulación que sirva dentro de 15 años, cuando tengamos que enfrentarnos al mercado laboral.
En españa el primer reto se deja en manos de quienes estudian. El segundo es cuestión de suerte. No existe una planificación corresta de las titulaciones, itinerarios y estudios. Éstos son, en la mayoría de las veces, un reflejo de épocas pasadas. Por poner un ejemplo. Resulta que una persona que estudia Magisterio puede dar clases a niños de 6 a 12 años. Esta persona tambien puede dar clase en FP en especialidades como animación sociocultural, técnico en educación infantil, educadores,… Pero se da la paradoja de que no puede trabajar como técnico de educación infantil en una guardería aun teniendo los conocimientos para ello. Hay que volver a estudiar un módulo de FP para poder desarrollar esa labor y es que cuando esta persona estudiaba hace 15 años FP o BUP tenia que elegir una opción para su futuro. si elegía BUP perdía toda posibilidad de trabajar en puestos como monitor, educador,… Si elegía FP podía optar por especialidades tales como auxiliar de clínica, jardín de infancia o educadora de disminuidos psíquicos. Todas estas especialidades han desaparecido hoy en día y mientras que cuando estaba estudiando les servían para trabajar en una guardería, hoy en día no le sirven. ¿Eso es planificación de un sistema educativo que prepara profesionales para trabajar cuando puedan hacerlo dentro de 10 o 15 años?
Además de esto tenemos titulaciones que no sirven, no tienen salida o no están lo suficientemente enfocadas a la realidad del mercado de trabajo. Eso si es un sistema educativo costoso y siguen sin tener culpa maestros y alumnos de ello.
BUP/COU/BACHILLERATO vs FP
Si cada uno de los que han estudiado BUP, COU o Bachillerato contestarán hoy en día a la pregunta de ¿Para qué te han servido? seguro que podríamos afirmar que responderían con un “para nada”.
Hemos sido frutos de una estafa a nivel estatal. Nos vendieros que eso era para nuestro bien y era mentira. Aquellas personas que optaron por FP hoy en día están mejor preparadas para el mercado laboral. Además, podías elegir ambos caminos para acceder a la Universidad, por lo que estudiar FP tenía más ventajas que estudiar el viejo y obsoleto bachillerato.
Entonces para qué sirve el Bachillerato.
Estamos en una época en la que no podemos perder el tiempo y estudiar bachillerato es una gran pérdida de tiempo. Estudiar bachillerato no te facilita el acceso al mercado labora, es más, lo dificulta. Además te hipoteca a tener que continuar estudiando para poder tener un título y/o conocimientos para poder optar a una incorporación al mercado laboral.
¿Por qué seguimos manteniendo el Bachillerato?
Hay quién opina que ha llegado el momento de que el Bachillerato pase a formar parte de los libros de historia de la educación y de las histórias de sobremesa, aquellas en las que se habla de esa mili que existió un día o de las botellas de Trinaránjus de cristal. Mantener una etapa del sistema educativo sólo por el hecho de que existe desde tiempòs ancestrales es algo que deja muy mal sabor de boca.
Imaginémosnos un Sistéma Educativo en el que después de la educación básica, entre los 12 y los 14 años, entráramos ya en una educación que nos prepare para el mundo laboral. Seguiríamos adquiriendo conocimientos pero dentro de un programa que además nos capacite para desempeñar una profesión. Estos estudiantes podrían acceder a la Universidad o a Estudios Superiores al terminar esta etapa, pero lo haría teniendo ya unos conocimientos y capacidades que los harían aptos para desempeñar una profesión.
¿Sabrían lo mismo que los que han estudiado Bachillerato? Creo que sabrían más,pues los conocimientos adquiridos serían funcionales a corto plazo.
Desde luego esto es más rentable que seguir manteniendo un ared de institutos de bachillerato cuyo cometido pasó a la historia hace ya décadas.
Educación para la ciudadanía vs Educación para el trabajo
La polémica de la asignatura es tal que todos saben que no sirve para nada y por eso siguen peleándose los unos con los otros por cambiarla. Eso si, la Iglesia sabe que si le quitan la religión pierde su poder de adoctrinamiento y captación de fieles que marquen la casilla con una x una vez al año.
Que tal si en vez de una asignatura que nos prepare para vivir en sociedad existiera una asignatura que nos enseñara a trabajar en sociedad. Cómo trabajar, cómo buscar trabajo, cómo crear empresas, la importancia del I+D, las relaciones laborales,… Sería una respuesta a aquellos que opinan que en España no hay emprendedores ¿Les hemos enseñado a ser emprendedores?, ¿Hemos formado a empresarios o a funcionarios?. Y esto tiene mucho que ver. Parece que el sistema educativo está organizado para dar una formación que nos permita pasar el mayor de los exámenes: unas OPOSICIONES.
El futuro de la Educación
Frente a Sistemas Educativos que ofrecen grandes oportunidades a sus alumnos para triunfar en el mundo laboral, obteniendo además las más altas calificaciones en pruebas como el “Informe Pisa” y cuyos graduados son áltamente valorados por empresas del Mundo entero; nos encontramos un Sistema Educativo Español en crisis. Parece ser que el Gobierno actual piensa reformarlo nuevamente, pero seguramente no cambiará mucho el resultado. Las reformas que necesita el Sistema Educativo Español, al igual que el resto de reformas que hay que afrontar hoy en día, deben de ser radicales y atrevidas, pensadas para el ciudadano y no para los mercados, y eso, hoy por hoy, es impensable.
La dualidad marcará el futuro de los servícios públicos: Sanidad, Educación, Administración,… Quien tenga una renta alta optará por los servicios ofertados desde el ámbito privado. Mientras, el sistema público se irá desmoronando y ofrecerá sus servicios sólo a aquellos que no puedan acceder a los servicios de la empresa privada.
En educación, además, esto favorecerá la aparición de un grupo marginado y desfavorecido castigado por un Sistema Educativo inútil y desfasado y una Escuela Pública sin recursos y en proceso de desaparición.
El Estado ha olvidado que es un siervo del pueblo y se ha creido el cuento de que es el Pueblo quién debe obedecer al Estado. Es un planteamiento algo obsoleto pero que puede dar pié a lo que si creo que está pasando y va a seguir pasando hasta que el Pueblo reacciones y ponga las cosas en su sitio. Los Mercados (personas avaras sin compasión que sólo piensan en conseguir dinero y riquezas a costa de los demás) amparádos en las leyes internacionales y nacionales han decidido destituir el poder del Pueblo, caiga quien caiga, e instaurar un régimen en el que sólo el que más tiene puede sobrevivir. Ante esto, el Estado (que es una máquina obsoleta, con poca autonomía y en cuyos engranájes aparecen elementos propios de los mercados que a modo de freno paralizan e inutilizan cualquier intención por reacciona) no encuentra una salida a una situación que, a lo poco, va a suponer la desaparición del poder político, entendiéndo éste como el poder de los elegidos democráticamente por le Pueblo.
Seguro que todos los que hemos estudiado bajo el paraguas del antíguo plan de la LGE o EGB hemos leido el libro “crónica de una muerte anunciada”, Seguro que todos estamos leyendo hoy en día “crónica de la desaparición del Estado de Bienestar”,



























